11 noviembre 2012

Arrow, cuando entretener es suficiente

La nueva serie protagonizada por Stephen Amell se ha convertido en una pequeña sorpresa y en uno de los pocos estrenos de este año que he seguido tras el piloto. A partir de aquí, algunos comentarios sin spoilers sobre los primeros capítulos de Arrow.

Imagen: The CW
Contaba Tim Goodman en su review de la premiere de Arrow en The Hollywood Reporter que cuando uno se enfrenta a una serie de The CW tiene que valorarla teniendo en cuenta dos factores: que el resultado sea entretenido y que el producto se ajuste a los requerimientos de la marca. Está claro que si tomamos estas apreciaciones como referencia, la nueva apuesta pasa el examen con sobresaliente: los primeros 40 minutos fueron ágiles y dinámicos, los personajes son guapos y la historia puede generar una buena base de fandom.

En una cadena con un target muy joven, los creadores de Arrow han optado por darle un toque algo (un poquito) más sobrio y adulto que a otros productos suyos. Así que han creado su propio Arrow Begins (salvando las distancias, obviamente) para mostrarnos a Oliver Queen, exmillonario malcriado reconvertido a Robin Hood ultramoderno que regresa a su ciudad natal para iniciar una limpia en toda regla, sin boli rojo -eso es Emanda style- pero con flechas verdes.

En los cinco capítulos que llevamos emitidos, los guionistas han conseguido quemar bastante trama, algo que ya sabemos que a The CW le ha funcionado muy bien con series como The Vampire Diaries, al tiempo que nos desvelan poco a poco lo que le ocurrió a Oliver en la isla y cómo la estancia llegó a transformarlo en el justiciero urbano que persigue a los malos malosos de Starling City. Y, aunque es cierto que en muchos aspectos peca de cliché - sobre todo en lo relativo a lo maniqueo de algunos personajes- el tratamiento de la premisa es prometedor.

De momento, este Oliver Queen me convence (no sé qué porcentaje de culpa tienen los abdominales), sobre todo en su relación con su guardaespaldas escudero, que puede resultar interesante si saben cultivar la química y la camaradería entre ambos personajes. Sus escenas de acción, además, aguantan bien el tipo y, en caso de tratarlas con originalidad, pueden darle un plus. En lo que respecta a la trama de continuidad, de momento parece que no nos frustraremos a medio plazo, con la intriga familiar de fondo y la habitual conspiración para mantener nuestro interés.

Todo estos elementos se mezclan conservando la esencia de The CW para ofrecer un entretenimiento ligero salpicado de fiestas y dosis de superficialidad que, mientras no eleve sus pretensiones y desee convertirse en algo que no es, continuará teniéndome como fiel seguidora cada semana. Eso sí, como casi cualquier producto dedicado a los superhéroes, la serie no resiste un examen minucioso en lo que a verosimilitud se refiere, así que olvidad escrutar demasiado algunos aspectos relacionados con las aventuras súperheroicas de nuestro protagonista.

3 comentarios:

  1. Nada que añadir a tu fantástico post y que ya sabes que comparto al 100%. Ojalá muchos se queden con la última frase y puedan disfrutar por tanto de la serie, porque es eso, un gran entretenimiento.

    Saludicos.

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  2. Esta Nuestra Televisión26 de enero de 2013 01:26

    Hola,
    Mi nombre es Sergio del blog Esta Nuestra Televisión. Este año vamos a crear los II premios ENT 2013 y queríamos que además de las votaciones de los lectores, hubiese un "jurado pro" que serían blogueros. Te escribimos para preguntar si os gustaría que os pasásemos el listado de nominados y participar así con nosotros y con los premios.
    Estamos en contacto en estanuestratelevision@gmail.com
    Muchas gracias.

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  3. Totalmente de acuerdo contigo, Arrow me parece una de las mejores series de entretenimiento que hay ahora mismo. Ha sabido mantener el tono de cómic sin caer en la ñoñería y no tiene más pretensiones que la de entretener, cosa que consigue de forma notable.

    Un saludo.

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