01 junio 2011

The Good Wife Bloggers Day. Sistema legal, política y ética: el otro triángulo

Diane: This is a power play, pure and simple.
Will: Nothing here is pure, and nothing here is simple.

*El post de hoy forma parte de The Good Wife Bloggers Day, una iniciativa bloguera impulsada por Como un fénix. A través de la publicación de una serie de entradas simultáneas, cuya recopilación puedes encontrar gracias al trabajo de Felipe en Serieína, un grupo de seriéfilos apasionados queremos rendir homenaje al gran drama network del momento, The Good Wife, y de paso animar a aquellos que no la conozcan a darle una oportunidad. Así que no tengas miedo: hayas visitado o no el universo de Alicia Florrick, puedes seguir leyendo.

Que no. Que The Good Wife no es una serie más de abogados. Sí, tiene todos los elementos que configurar un procedimental legal al uso, pero utiliza esos recursos clásicos para proponernos cosas mucho más estimulantes: una de ellas es un viaje al sistema judicial estadounidense y a la comunicación política yanqui. Y la cosa no es sencilla, se trata de cuestiones con enjundia. Pero The Good Wife aprovecha un género de entrada susceptible a los clichés y las fórmulas manidas, rechaza el maniqueísmo fácil y apuesta abiertamente por la zona gris, tan resbaladiza pero tan deliciosa cuando está bien llevada. Y aquí lo está.

No es solo que los juzgados de Chicago y las oficinas de Stern, Lockhart & Gardner, el bufete donde se desarrolla la acción, sean escenarios ideales para mostrarnos las contradicciones del sistema y nos permitan asistir al relativismo de una profesión en el que las fronteras legales y lo éticamente responsable pueden caer en extremos distintos del campo de juego (y aún así jugar el mismo partido). Es algo más: el ejercicio de la abogacía se convierte en un aliado del retrato de los personajes, recoge sus dilemas y lanza interrogantes sobre cuestiones universales. Todo ello sin juicios salomónicos ni grandilocuencia. Siempre adulta, contenida y elegante.

Al mismo tiempo, no se abusa de la estructura tradicional de caso y juicio y se enriquece las tramas con otros acercamientos a problemas legales, ya sea a través de la preparación contrarreloj de una apelación, el desarrollo de un proceso en un tribunal militar o la mediación en un divorcio.

Se multiplican también los temas tratados: monopolios, censura, inmigración, privacidad, conflicto de intereses, secreto profesional, abuso de poder, acoso sexual, pena de muerte... A través del planteamiento de cuestiones socio-políticas de actualidad, en muchas ocasiones moralmente difusas, lo legal sirve de marco estructural básico y el entorno judicial funciona como vehículo para el resto de pilares temáticos de la serie, especialmente en lo que aplica a la tensión entre lo público y lo privado, siempre presente a través del binomio trabajo-familia en el que se mueve Alicia, la protagonista, en su triple papel de abogada, esposa y madre.

Lo mismo ocurre con la confrontación política, utilizada de forma continua para caracterizar esta tensión y planteada más como una batalla de comunicación y manejo de la opinión pública que de cuestiones programáticas. La aparición de Eli Gold, el perfecto retrato del asesor de campaña, dedicado en cuerpo y alma a crear una imagen ideal del candidato y contener la onda expansiva generada por los medios de comunicación, es una delicia para aquellos que gustan de comprender los mecanismos de la política moderna anglosajona y de su uso de la intimidad y la moral reinante como elementos de fuerza.

En el cuartel general de Eli se originan muchos de los momentos imprescindibles de The Good Wife, ligados de forma inexorable al bombazo de las redes sociales y el social media en una muestra más de que la serie vive pegada a "lo que está ahí fuera". Las referencias a los medios tradicionales (televisión, sobre todo) y, más aún, a Twitter, YouTube y -en menor medida- Facebook, son constantes. Entretanto, se suceden alianzas entre candidatos, filtraciones a la prensa, búsquedas de financiación, cortinas de humo y jugadas sucias. La política no es más que un juego de imágenes en el que el triunfo depende más de postulados moralistas que de ideas. El conflicto ético y la comunicación vuelven a estar vinculados, y la audiencia se encuentra con un trinomio indestructible: política-ética-comunicación. Todo conectado, pero siempre de modo sutil, sin tomar claramente partido, haciendo de la observación el mejor ejercicio.

El papel del sistema legal y de la política no se queda simplemente en crear intrigas coyunturales para rellenar minutos, sino que se entrelazan y convierten en puntales fundamentales. Decidir qué es justo o no, ético o no, no es moco de pavo. "Nothing here is pure, and nothing here is simple", le espeta Will Gardner, uno de los socios del bufete, a Diane Lockhart, mentora de Alicia. Y tanto. Pero en The Good Wife el espectador analiza y decide. Ellos dan las pistas.

* The Good Wife Bloggers Day ha sido posible gracias a Rebeca Sánchez, que nos propuso a todos la iniciativa; y a cada uno de los blogueros que con paciencia e ilusión han dedicado tiempo a este proyecto. En mi primer Bloggers Day me siento muy orgullosa de poder escribir junto a ellos. Cada uno de mis compañeros disecciona la serie, uno de sus personajes o de sus características, con su estilo y punto de vista. El piloto, los personajes principales, los secundarios, la protagonista, los mejores momentos, la evolución... Todo esto es The Good Wife elevado al cuadrado. Os invitamos a pasaros a leer y esperamos convenceros para seguir esta maravillosa serie:

El piloto (Antara Adachi, 4:3/16:9)
Secundarios (Elsa Aguado, de Con series y a lo loco, con la colaboración de Cristina y Ana Horcajada y de  Verónica Huertas)
Los personajes recurrentes (Mar Guerrero, Series a la parrilla)
Alicia Florrick y Julianna Margulies (Rebeca Sánchez, Como un fénix)
Los 10 mejores momentos de la serie (Ángel Cordero, I Told You So)
Tratamiento de cuestiones de actualidad (martinyfelix, Desesperate Cats)

10 comentarios:

  1. Dentro del tema de los social media llama la atención cómo mostraron el impacto que tienen entre los más jóvenes del reparto, Zaach y Grace y el uso que hacen de ellos para luego darte cuenta de que no es muy distinto del que pueda hacer Eli para sus campañas políticas. No habría podido escoger una frase mejor que resuma todo lo que mueve The Good Wife más que ésa de Will. Ni los abogados son tan cabrones ni tan corderos. Gran entrada.

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  2. A mi me apasiona como usan las nuevas tecnologías en la batalla por la fiscalía. Vídeos, tweets, blogs ... como están pendientes de cada frase, movimiento o error del contrario.

    En cuanto al sistema judicial, toda la trama del bufete y Bond fue muy interesante e intrigante. También alguno de los casos que han tenido planteaban debates éticos y morales muy interesantes. Además el bufete Gardner&Lochart no es tan recto y moral como quieren hacernos creer

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  3. Tenía mucha curiosidad por ver cómo enfocabas este post, y gratamente me has sorprendido. La parte que más me atrae (e indigna muchas veces) es el tema político encabezado por Eli (que no Peter). Los tejemanejes que se traen para lograr sus objetivos son sorprendentes, y es inevitable pensarlo a nivel "personal" y que te recorra un escalofrío...

    Gran post :)

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  4. Dos de mis pasiones están unidas en otra de mis pasiones: Lo jurídico y la política en la serie. Respecto a lo primero, aunque tampoco profundiza mucho en criticar este sistema (no es Perry Mason ni El Abogado), sí deja claro que lo judicial tiene muchos recovecos (como el capítulo donde se elige a un jurado).

    En cuanto a la política, se acerca mucho más a las triquiñuelas que hay que hacer para salir elegido, especialmente el de la buena imagen. Tener a tu familia y a un pastor siempre ayuda.

    Saludicos.

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  5. Me vais a matar, pero voy a empezar a verla ahora, nunca es tarde ¿no? Gracias! :)

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  6. Lo mejor de la segunda temporada y lo que hizo que The Good Wife se pusiera ante mis ojos como una serie definitivamente para la historia, fue lo política que se volvió en sus tramas. Es una verdadera delicia. Quien no disfrute los casos de la semana es que no está entendiendo nada o busca en la serie algo que no le va a dar. Incluso lo que pasa a nivel afectivo, de relaciones entre los personajes, también encubre posturas políticas (de ahí el mismo nombre de la serie): la esposa, la amante, el amante, el esposo infiel, la amante del esposo, la mejor amiga... y de cómo los vemos en la sociedad y qué significan realmente esos arquetipos. Me como las uñas esperando la tercera. Y no es por Will Gardner.

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  7. En esta segunda temporada se han adentrado más y más en el terreno político, legal, sociológico, mediático, etc. Los personajes están perfectamente construidos pero no funcionarían si no les das tramas con sustancia. Las partes emocionales son buenas, pero el resto han estado a un nivel grandioso.

    Yo he disfutado especialmente los momentos políticos (ese capítulo de VIP Treatment y Who's Wendy Scott-Carr? Eli volviéndose completamente loco...)

    No puedo estar más de acuerdo con tu reflexión. Gran post.
    Un saludo!!!

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  8. Jaina: en el tema de los social media, está claro que los chavales llevan la batuta (y son mucho más crueles). Muchas gracias! :)

    Rebeca: creo que en ese sentido juegan muy bien. El hecho de que podamos ver los vídeos en un blog "real" sirve de genial complemento. La trama del bufete estuvo muy lograda, sobre todo esos momentos "equipo" tan geniales.

    Minuto 47: muchas gracias :). Si algo demuestra la serie es lo poco que importa el candidato per se y lo mucho que pinta su director de campaña. Eli es un tiburón (aunque con corazoncito) en toda regla.

    LiPooh: creo que ahí está lo bueno de la serie. No critica e forma abierta el sistema, sino que deja caer cosas que te hacen pensar no solo sobre el sistema sino sobre la moral reinante.

    teledequeso: ponte con ella ya!!! Te gustará (espero)

    Antara: creo que a mí me pasa lo mismo. Esa capacidad para ir más allá es lo que me ha atrapado de ella, y en esta segunda temporada definitivamente se ha destapado.

    Elsa: has resumido muy bien lo que ha sido esta temporada. Y sí, Eli volviéndose loco es de lo mejor de la serie!!!

    Saludos a todos!

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  9. Lo que más me gustó de la segunda temporada es que los casos son aún más maduros, y presentan un dilema para los abogados, además de romper los esquemas clásicos de simplemente ir a juicio, está genial que resuelvan las cosas en otro entorno, como cuando Alicia y Kalinda trabajan desde la casa de esta.
    Además, como dice Rebeca, a veces el bufete se mueve más por motivos económicos que por realmente hacer justicia, y me encanta ver a Alicia debatiéndose entre lo moral o su interés propio.
    Va a ser un verano muy largo esperando la próxima temporada.
    Por cierto, excelente post.

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  10. martinyfelix: a mí también me gusta mucho que rompan esos esquemas y varíen, le da mucho dinamismo a la serie. La moralidad la idea de justicia son temas estrella, me encanta cómo los tratan, sin querer adoctrinar.

    Muchas gracias!!! Un abrazo

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