10 marzo 2013

Monday Mornings: cuando los cirujanos no son (del todo) héroes

Imaginad un hospital. Pongámosle de nombre Chelsea General. Introduzcamos en él a un par de neurocirujanos brillantes, él muy ególatra y ella en crisis matrimonial; un doctor oriental que no destaca por su empatía ni habla apenas inglés; un responsable de urgencias que más parece un terapeuta de esos que tanto gustan por aquellos lares; un jefe de trasplantes maniático y sin demasiado tacto; y un jefazo duro pero con buen corazón que maneja el cotarro con seguridad pasmosa. Estos son los personajes principales de Monday Mornings, nueva serie de David E. Kelley basada en un libro del mismo título escrito por el doctor Sanjay Gupta.

Vaya por delante que no soy una experta en dramas médicos. Quizá esa sea una de las razones que expliquen que Monday Mornings (ya estrenada en la TNT española) me resulte una serie agradable y disfrutable a pesar de que ha recibido más palos que alabanzas por parte de la crítica especializada y cosechado unos datos de audiencia bastante pobres desde su estreno.

19 febrero 2013

The Good Wife y el segundo mandamiento


Don't take the Florrick name in vain. David Lee, que es un sabio, nos ha enseñado esta semana algo fundamental. El capítulo, aplaudido por la plana mayor de la crítica estadounidense, ha sido sin duda el mejor de los emitidos de esta quinta entrega: algo más de 40 minutos en los que lo serial y lo episódico se combinan a la perfección con una Julianna Margulies pletórica que continúa escarbando en la compleja y cada vez más magnética Alicia Florrick. A partir de aquí SPOILERS y algunos pensamientos sobre el 4x14 de The Good Wife, “Red Team/Blue Team”. 



Alicia Florrick:  You are not the injured party here.
Will Gardner: What, and you are?
Alicia Florrick: I am, yes!

La urgencia de la situación que se ha vivido en Lockhart & Gardner ha regido las historias de The Good Wife a lo largo de esta temporada. Ha destapado cuestiones que durante las primeras entregas se habían dejado ver, sí, pero no con esta intensidad; y ha jugado más que nunca con el cinismo que envuelve el mundo de la abogacía. Sin perder su esencia, The Good Wife se ha instalado en una sutileza más "directa".

Si bien los retratos de Diane y Will, entregados a la causa corporativa en una carrera desesperada por salvar su empresa caiga quien caiga, se han enriquecido gracias a la relevancia de la trama del bufete, es Alicia la que más parece haber cambiado durante estos 14 capítulos. O al menos, si preferís, la que más lo ha mostrado.

16 febrero 2013

El final de Fringe: de padres e hijos

Con alrededor de un mes de retraso me he plantado ante el televisor para disfrutar en soledad del final de una de mis series favoritas: Fringe. El hecho de haber visto los últimos episodios a mi ritmo me ha permitido escapar de las expectativas colectivas pero también me ha obligado a permanecer alejada de la discusión sobre las bondades y los fallos de esta última entrega. Este pequeño post no será un análisis en profundidad porque creo que no puede añadir nada que no se haya repetido hasta la saciedad en decenas de blogs. Citaré solo dos reseñas: la de Mar en Series a la parrilla, con referencia a Alias incluida; y la de LiPooh en Enganchada a las series, en la que nos muestra su lectura de la serie como drama familiarA partir de aquí, apuntes brevísimos sobre la despedida de Fringe


Un hombre recibe una carta que contiene un tulipán blanco. Con él se ha despedido una serie que nos ha dado instantes trepidantes y quebraderos de cabeza, frases desternillantes y episodios locos pero, sobre todo, nos ha regalado algunos momentos inolvidables (y arriesgados) de la historia televisiva reciente.

La quinta temporada, a pesar de sus fallos y de un tono en apariencia distinto al del resto de entregas, nos ha permitido despedirnos de los personajes y ahondar en los temas fundamentales de la serie. No importaban tanto la tecnología de los Observadores, las ambarizadas cintas de vídeo y los artefactos necesarios para completar el plan, sino la posibilidad de explorar los intensos lazos emocionales que se establecen entre los protagonistas.

Esas emociones y Fringe siempre fueron de la mano. Las emociones de Olivia y su capacidad de empatizar la convierten en una agente excepcional y son las que, cortexiphan mediante, activan la bomba de relojería de su organismo. Las emociones rigen a muchos de los héroes y villanos que se nos presentan a lo largo de los episodios. Pero, sobre todo, son las emociones las que empujan las acciones del hombre de los regalices rojos y los batidos de ingredientes imposibles: Walter Bishop, el alma de Fringe.

A lo largo del camino hemos podido conocer todas sus versiones: el anciano temeroso e indefenso, el ambicioso, el melómano, el colocado, el intelectual brillante y apasionado, el hombre entrañable (It's a beautiful name. Astrid), el cocinero y, ante todo, el padre. Un padre con el que hemos vivido el miedo, el afecto callado, el sufrimiento, los ojos llorosos, el orgullo, las sonrisas, los abrazos y, finalmente, el sacrificio.

Walter concluye su viaje como empieza su pesadilla: de la mano de un niño. Su egolatría intelectual y su desesperación ante la muerte de un ser querido lo empujan a cruzar universos de la mano de un Peter que no es el suyo, del mismo modo que su amor profundo hacia su familia y su necesidad de redención hacen que, varias décadas después, viaje en el tiempo junto a Michael, esta vez con metas distintas: salvar a toda la Humanidad, sí, pero también salvarse a sí mismo. Nosotros hemos tenido el privilegio de acompañarle en su emotivo periplo.  Y no ha decepcionado.

*Actualización 17 de febrero: añado la reseña imprescindible de Alberto Nahúm en Diamantes en serie, "Papás, tulipanes y cintas de vídeo". Me he emocionado al leerla. 

11 noviembre 2012

Arrow, cuando entretener es suficiente

La nueva serie protagonizada por Stephen Amell se ha convertido en una pequeña sorpresa y en uno de los pocos estrenos de este año que he seguido tras el piloto. A partir de aquí, algunos comentarios sin spoilers sobre los primeros capítulos de Arrow.

Imagen: The CW
Contaba Tim Goodman en su review de la premiere de Arrow en The Hollywood Reporter que cuando uno se enfrenta a una serie de The CW tiene que valorarla teniendo en cuenta dos factores: que el resultado sea entretenido y que el producto se ajuste a los requerimientos de la marca. Está claro que si tomamos estas apreciaciones como referencia, la nueva apuesta pasa el examen con sobresaliente: los primeros 40 minutos fueron ágiles y dinámicos, los personajes son guapos y la historia puede generar una buena base de fandom.

En una cadena con un target muy joven, los creadores de Arrow han optado por darle un toque algo (un poquito) más sobrio y adulto que a otros productos suyos. Así que han creado su propio Arrow Begins (salvando las distancias, obviamente) para mostrarnos a Oliver Queen, exmillonario malcriado reconvertido a Robin Hood ultramoderno que regresa a su ciudad natal para iniciar una limpia en toda regla, sin boli rojo -eso es Emanda style- pero con flechas verdes.

28 octubre 2012

Revenge, culebrón al cuadrado

Si alguien creía que Mike Kelley pensaba soltar el pedal del acelerador, aunque fuera durante los inicios de esta nueva travesía, andaba bastante equivocado. Revenge ha comenzado su segunda entrega a tal velocidad que los primeros compases de la pasada temporada palidecen ante tamaña colección de grandezas. Si hace unos meses nos despedíamos ansiando miradas y zorrerío a tutiplén, Revenge apuesta fuerte y las dispara a lo loco: elevadas al cuadrado. A partir de aquí, SPOILERS hasta el capítulo 2x04, "Intuition".

Imagen: ABC
Comentábamos al terminar la primera tanda de episodios que el nuevo camino de Revenge se adivinaba como un Emanda contra el mundo que podía dejarnos secos aunque, inocentes de nosotros, algunos suponíamos que los creadores de esta golosina reservarían a la reina emperatriz Victoria durante un tiempo antes de mostrárnosla de nuevo en su más absoluta plenitud.

Pero no. Albricias. Aunque nos siguen salpicando con algunas minucias (cabezón Declan ejerciendo de ladrón y demás aditamentos. ¿Es que no puede llegar algún vampiro de Mystic Falls y matarlo?), la maquinaria de Revenge funciona a pleno rendimiento. El manido dicho "el que no corre, vuela" se queda muy corto cuando se aplica a la fauna de los Hamptons, que fiel a su reputación ya nos ha deleitado con secuestros falsos, asesinatos, traumas olvidados, novios del pasado y, en un último giro de guión, accidente dramático sobre las impolutas baldosas de Grayson Manor.